El agua que no tomaste, se nota en la clase
En deportes de combate, la deshidratación afecta antes de lo que uno piensa: baja la concentración, aumenta la sensación de fatiga y reduce la velocidad de reacción. Perder apenas un 2% del peso corporal en líquidos ya es suficiente para notar el rendimiento más bajo.
Antes de la clase
No hace falta tomar grandes cantidades de golpe. Alcanza con hidratarse de forma constante durante el día, y sumar un vaso de agua en la hora previa a entrenar, sobre todo si la clase es de alta intensidad como kickboxing o Muay Thai.
Durante el entrenamiento
El calor, el peso del equipo y la intensidad del trabajo hacen que se pierda líquido rápido. Tomar pequeños sorbos de agua en los cortes entre rondas o ejercicios ayuda a sostener el rendimiento sin generar pesadez.
Después de entrenar
Reponer los líquidos perdidos es tan importante como comer bien. Una forma simple de chequear tu hidratación: si al final del día tu orina es de color claro, vas por buen camino. Si es oscura, es señal de que necesitás tomar más agua.